Poco más de 30 minutos de lluvia han sido de gran ayuda para mejorar la calidad del aire en Tegucigalpa, que pasó a “moderada”, luego de una alta contaminación por la densa capa de humo que permanece desde hace más de diez días.

La directora de la Unidad de Gestión de Riesgos de la Alcaldía del Distrito Centro (AMDC), Ingrid Flores, destacó que a pesar de estos avances, la población debe seguir manteniendo las medidas de prevención, como el uso de mascarilla, hidratación y evitar la exposición. al sol especialmente en momentos específicos.

Explicó que con esta mejora estamos a un paso de poder obtener una calidad del aire óptima o buena para la salud, pero que «mientras tanto se deben mantener las medidas de prevención con mayor cuidado hacia las personas mayores y los niños».

La lluvia permitió una mejor calidad del aire y mejoras significativas en la visibilidad, pero también se reportaron algunas inundaciones y viviendas dañadas en la capital.

Flores lamentó que, a pesar de muchas tragedias y daños, la población sigue haciendo un mal manejo de los residuos, ya que arrojar basura a la calle deja inundaciones y daños irreversibles al medio ambiente.

Asimismo, dijo que se pueden retomar las actividades al aire libre, pero las medidas y el estado de alerta deben ser mantenidos por todos los hondureños, especialmente en los lugares donde aún no ha llovido.

Mientras que el experto en cambio climático, César Quintanilla, señaló que en cinco años Honduras tendrá veranos más calurosos, por lo que población y autoridades deben tomar medidas preventivas urgentes.

“Según la ciencia, estamos viviendo veranos fríos, lo que significa que los próximos cinco años serán letales, lo que traerá más incendios forestales. Nos corresponde a todos ser líderes contra el cambio climático, porque estamos en una amenaza real de vida o muerte”, subrayó Quintanilla.